21 de julio, Día Mundial del Perro. Terapia con animales

El Día Mundial del Perro, se celebra cada 21 de julio desde el año 2004. Aunque realmente se desconoce el hecho que motivó la creación de esta festividad mundial, pero se especula, que fue motivado por la inmensa labor que prestan estos animales en el diario vivir de los seres humanos.

El perro es el animal de compañía por excelencia, pero aparte de esta lealtad, la terapia con perros es otra de las grandes ayudas que nos brindan estos animales.

Este tipo de terapia se utiliza para asistir a personas con discapacidad, Alzheimer, depresión e incluso con niños autistas. Tienen múltiples beneficios físicos, psicológicos y sociales.

Los perros son los animales más empleados en las terapias asistidas con animales. Está comprobado que ayudan a mejorar la salud y el bienestar de los pacientes. Este tipo de terapias se basan en la asistencia y la realización de intervenciones en las que se introduce como punto clave la interacción entre el animal y la persona.

Es importante entenderla como un complemento de las terapias clínicas, no como un sustituto o alternativa a otros tratamientos convencionales. Asimismo, tienen que estar supervisadas y dirigidas por profesionales sanitarios o educativos. Se necesita un trabajo interdisciplinar para poder obtener los resultados esperados.

Este tipo de asistencia ha sido utilizada de manera exitosa para tratar a personas que padecen multitud de problemas. Entre ellos, trastornos emocionales y de la conducta, como TDAH, estrés, ansiedad o depresión. Adicciones o alteraciones psíquicas y neurológicas, tales como el Alzheimer. Y también para trastornos del espectro autista, o con personas dependientes y mayores.

Los perros empleados en estas terapias han de cumplir una serie de criterios o características específicas. Es conveniente que sean ágiles, activos, con temperamento, obedientes, cariñosos, pacientes y amables. Una vez pasado este filtro inicial, deben poder ser adiestrados como perros terapeutas, que se convierten en ayudantes o “co-terapeutas”. Se utilizan para lograr una mayor interacción con los enfermos. Su trabajo se centra en personas de avanzada edad, niños autistas o individuos con otro tipo de trastornos psicológicos.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com