El pasado 16 de octubre, el Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha celebró en Guadalajara el conversatorio «Alarma ambiental y salud mental: cómo nos afecta la crisis climática y qué podemos hacer», un espacio de encuentro y reflexión que contó con la participación de representantes del ámbito ecologista, la administración local, la educación ambiental, la apicultura y el movimiento asociativo.
La actividad, de asistencia libre y gratuita, reunió a una veintena de personas, entre ellas profesionales de la psicología, asociaciones medioambientales y ciudadanía comprometida con la protección de la naturaleza. El encuentro estuvo moderado por Andrea García Beato, vocal de la Junta de Gobierno del COPCLM.
A lo largo de la sesión, se abordó cómo la crisis climática y la pérdida de biodiversidad no solo tienen consecuencias sobre los ecosistemas, sino también sobre el bienestar psicológico y emocional de las personas. La preocupación por el deterioro del entorno, la pérdida de espacios naturales y las consecuencias de los incendios forestales de este verano centraron buena parte de las intervenciones del público.
Uno de los momentos más emotivos del encuentro llegó de la mano de Miguel Ángel Gil Domingo, apicultor que compartió su experiencia tras perder sus colmenas a consecuencia de los incendios. Su testimonio permitió visibilizar el impacto personal y emocional que pueden tener estas catástrofes, así como la dificultad de afrontar las pérdidas cuando desaparecen no solo los medios de vida, sino también una parte importante del entorno al que se está vinculado.
La participación del público puso de manifiesto la necesidad de escuchar y acompañar emocionalmente a las personas afectadas por las catástrofes ambientales. Durante el diálogo, profesionales de la psicología presentes en la sala se interesaron por las necesidades concretas del apicultor, abriendo una reflexión sobre cómo ofrecer apoyo ante experiencias de pérdida de esta naturaleza.
El papel de las instituciones, especialmente de los ayuntamientos, fue otro de los asuntos destacados. Se debatió sobre la responsabilidad de las administraciones en el acompañamiento a las personas afectadas por los incendios, la protección del medio ambiente y el desarrollo de políticas que favorezcan entornos más sostenibles.
Asimismo, las intervenciones de las asociaciones participantes permitieron ampliar la mirada hacia otras cuestiones relacionadas con la conservación de la biodiversidad, como la necesidad de mantener espacios verdes que favorezcan la supervivencia de aves y otras especies, la protección de los animales que viven en las calles y la importancia de preservar los ecosistemas locales.
También se plantearon preocupaciones relacionadas con el consumo de agua, las posibles consecuencias de las lluvias sobre los restos de los incendios y la gestión de los residuos derivados de estos episodios. A ello se sumaron reflexiones sobre el impacto ambiental de las nuevas infraestructuras tecnológicas, incluidas las destinadas a centros de datos, y sobre la posibilidad de avanzar hacia unas fiestas patronales más sostenibles.
El carácter participativo del conversatorio permitió compartir experiencias, expresar preocupaciones y plantear propuestas desde perspectivas diversas. Más allá de las cuestiones ambientales, el encuentro puso de relieve la dimensión humana de la crisis climática y la importancia de generar espacios de diálogo en los que la ciudadanía pueda expresar sus inquietudes y sentirse escuchada.
Desde el Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha, este encuentro contribuye a visibilizar la relación entre el cuidado del medio ambiente y la salud mental, así como la importancia de incorporar la dimensión psicológica a la prevención, la respuesta y el acompañamiento ante las consecuencias de la crisis climática.






