El COPCLM activa un teléfono de emergencia que destapa una ola de ansiedad, duelo y “nostalgia por empatía” entre los residentes con vínculos en Venezuela

Las catástrofes naturales no solo destruyen las tierras donde golpean; también agrietan la estabilidad emocional de quienes viven a miles de kilómetros de distancia. Así lo demuestra la reciente Intervención Telefónica del Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha (COPCLM).

Entre el 1 y el 20 de julio de 2026, en la que la institución colegial activó un servicio de primeros auxilios psicológicos para atender a los afectados por el reciente terremoto de Venezuela residentes en la región.

El dispositivo se diseñó como un espacio de contención inmediata ante la pérdida de comunicaciones y la falta de noticias. Los afectados por falta de comunicación podían llamar para mitigar los síntomas y efectos debidos a la tragedia que se estaba viviendo en su país.

Durante el tiempo que estuvo activo el teléfono se llevó a cabo por parte de  los psicólogos, un  registro minucioso de  cada llamada, evaluando síntomas de duelo, niveles de ansiedad y la necesidad de desahogo de los usuarios. Las conclusiones en este tiempo de activación durante el mes de julio revelan que el impacto psicológico se estructuró en tres grandes perfiles clínicos:

  • Ansiedad generalizada (91.6%): La inmensa mayoría de las llamadas presentaba cuadros de ansiedad aguda. El detonante común fue la “impotencia transversal”: la desesperación de no poder cruzar el océano para proteger a sus familias.
  • Desapariciones de alta gravedad: El servicio registró un caso crítico por la desaparición de un progenitor en la zona costera de La Guaira. El protocolo exigió una contención emocional prolongada y la derivación urgente a especialistas locales.
  • Nostalgia del emigrante por empatía: El fenómeno más sorprendente afectó a migrantes con más de 20 años en España. Sin familiares directos en riesgo, sufrieron crisis de llanto y somatizaciones por el simple hecho de ver las noticias y sentir el dolor de su tierra natal.

En los primeros días de activación, las líneas se saturaron con personas bloqueadas por el miedo, la rabia y la necesidad urgente de narrar lo que estaba ocurriendo.

La cobertura de los medios de comunicación también jugó un papel clave. Tras la aparición del COPCLM en medios de comunicación, el volumen de usuarios se disparó.

Con el paso de los días, la desesperación mutó en un deseo de acción. Las llamadas de las jornadas posteriores no solo reflejaban quejas por la incertidumbre, sino también el ofrecimiento de ciudadanos —incluso residentes de otras comunidades como Murcia— que llamaban con el único objetivo de cooperar y prestar ayuda activa.

La intervención del COPCLM deja una lección institucional clara: en un mundo globalizado, los servicios de emergencia deben mirar más allá de sus propios límites geográficos. Los primeros auxilios psicológicos por teléfono se han consolidado como una herramienta vital para mitigar el trauma en la distancia, demostrando que el arraigo afectivo y la identidad son capaces de transmitir el dolor de un terremoto a miles de kilómetros de su epicentro.

Margarita Velascoín González-Tejero.
Psicóloga colegiada CM01116
Vocal del Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha.
Coordinadora del Grupo de Emergencias y Catástrofes (GIPEC).

2023-06-02 XV Jornada Regional Psicología y Sociedad (25)
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