La necesidad de un enfoque “Una sola salud” para abordar los retos sanitarios es más evidente que nunca. Aunque el concepto «Una sola salud» no es nuevo, se reconoce cada vez más como el mejor enfoque para promover la salud y el bienestar.
Ofrece un modo de abordar las amenazas relacionadas presentes en la interfaz humanos-animales-plantas- medio ambiente, mediante la colaboración y la coordinación entre los sectores y las partes interesadas pertinentes.
Para evitar un enfoque compartimentado de “Una sola salud” en cada línea de acción, la Guía recomienda a los países que usen los tres procesos de la teoría del cambio para diseñar e institucionalizar los planes nacionales de acción «Una sola salud», usando actividades transversales para cada tema.
Aunque se recomienda un enfoque «Una sola salud» holístico, de refuerzo de los sistemas, los países tienen la opción de priorizar ciertos temas de los procesos y ciertas líneas de acción en función de sus necesidades y capacidades, tal y como se describe en esta Guía.






