Entrevista a Ramón Nogueras Pérez, ponente en la XVIII Jornada Regional de Psicología y Sociedad del COPCLM, “Mirada crítica al malestar psicológico en el Siglo XXI”.

Con motivo de la celebración, el próximo 12 de junio, de la XVIII Jornada Regional de Psicología y Sociedad, “Mirada crítica al malestar psicológico del Siglo XXI”, el Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha ha querido hablar con Ramón Nogueras Pérez, ponente de dicha jornada.

Ramón Nogueras Pérez es psicólogo. Máster en Dirección de RRHH (Fundación ESNA) y en Terapias de Tercera Generación (VIU), y lleva dedicado a la psicología desde 2001 tanto en consulta privada como en roles de consultor de RRHH y formador corporativo, así como docente universitario (2012-2024, UAL, UdG EUM, IQS, Abat Oliba CEU y otras escuelas). Desde el año 2010 se dedica asimismo a la divulgación en psicología, habiendo publicado tres libros (y pronto un cuarto) con la editorial Kailas, y habiendo tenido secciones regulares sobre psicología en Gente Despierta (RNE) y Hoy por Hoy (SER), además de participar en numerosos eventos divulgativos tanto orientados a psicólogos como al público general. Barcelona.

P.- ¿Hasta qué punto es desconocida e igualmente importante la psicología en recursos humanos para empresas, organismos o instituciones?

R.- Pues es completamente esencial, porque al final una empresa o institución no es sino un conjunto de personas que se comportan para conseguir una serie de metas de la mejor manera posible. Y si no entendemos cómo y por qué se comportan, y cómo modificar esas conductas, pues será más difícil y problemático conseguir las metas. Pero es una gran desconocida, como sucede con la población general, en buena medida porque los psicólogos científicos no hemos prestado suficiente atención a la divulgación, y hemos dejado que figuras mediáticas con cero validez tomen el foco de la opinión pública. Esto ya lo señaló Paul Chance, el famoso psicólogo conductual allá por 2005. Que nos habíamos centrado en el laboratorio o en la consulta, y dejamos que otra gente nos coma la merienda.

A día de hoy, el entorno empresarial es un entorno plagado de lo que sólo se pueden denominar como supersticiones y magufadas que se disfrazan de psicología porque las practican psicólogos, y eso con suerte, si no son coaches u otras profesiones sin cualificación para hablar de la conducta humana. En las empresas se siguen aplicando estrategias de motivación y liderazgo que tienen consecuencias inesperadas o indeseables porque no se entiende lo más básico sobre motivación, reforzamiento y modificación de conducta. Tanto a nivel de retribución, como gestión de tareas y organización del trabajo, como en gestión de conflictos, o persuasión y negociación.

Una cosa muy curiosa que descubrí como profesor en un grado de marketing: no hay ninguna asignatura de psicología de la persuasión. En un grado de marketing. Pues así con todo.

P.- ¿En qué medida afecta a nuestra salud psicológica el modo en que se desarrolle nuestra vida laboral o el modo en que nos relacionemos con compañeros o superiores?

R.- Dado que el trabajo es, en primer lugar, un contexto en el que pasamos mucho tiempo, sólo por eso ya va a tener un peso enorme en nuestro bienestar, dado que no hay diferencias (psicológicamente hablando) entre una relación con un compañero y una relación con otra persona. Al final las relaciones son reforzantes o estresantes, independientemente de su contexto. Además de eso, el trabajo está asociado a numerosos reforzadores potenciales como es el salario, el estatus, el acceso a nuevos aprendizajes y desafíos y muchas cosas más. Un entorno empobrecido en estos aspectos nos impactará negativamente, porque repercute en todos los aspectos de la vida.

P.- Una de sus facetas profesionales es la divulgación de la psicología, a través de los diversos libros de los que es autor, o con la participación en programas de radio, charlas, televisión y su newsletter y blog. ¿Está suficientemente extendido el conocimiento de la psicología en la población, o todavía queda trabajo por hacer?

R.- A veces me desespero pensando que queda TODO por hacer, pero eso tampoco es realista. Hay mucha buena divulgación y, sobre todo, un gran interés en la ciencia de la conducta. ¡Mucha gente muy joven hace una gran divulgación en redes antes de haber acabado el grado!

Pero por otro lado es cierto que hay un tsunami de maguferío, pseudociencia y pseudoterapia, cuando no cosas directamente dañinas, en redes sociales. A día de hoy, cada vez que ves en una red social “la psicología dice” puedes apostar a que es mentira y no pierdes.

Así que no, queda mucho por hacer, y además es un trabajo gratificante y que no acaba nunca. No creo que nunca vayamos a conseguir erradicar las ideas erróneas sobre el comportamiento humano, porque ahí entran convicciones políticas y religiosas, ideas históricas y culturales, que son muy difíciles de modificar. Y además, muchas de las cosas que la psicología ha demostrado son completamente contraintuitivas, y a la gente le sorprende y le genera rechazo.

P.- ¿Cómo definiría el concepto de “malestar psicológico”?

R.- Sin necesidad de entrar en una definición más técnica, podríamos resumirlo como un desajuste entre los desafíos del entorno y la capacidad percibida de la persona para afrontarlos, porque cuando surge un problema pero nos vemos capaces de afrontarlos, el malestar se da pero no es significativo. Y este desajuste nos puede suponer una privación de acceso a reforzadores, que lógicamente percibimos como desagradables.

Es necesario enfatizar que el malestar no es en sí, un problema. Es una parte normal de la vida. El problema psicológico surge, a menudo, cuando desarrollamos conductas para escapar de ese malestar que, aunque eficaces en el momento, nos impiden desarrollar conductas importantes para nosotros a medio y largo plazo.

2023-06-02 XV Jornada Regional Psicología y Sociedad (25)
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